La importancia del timing en tu jubilación

Cuando hablamos de invertir pensando en la jubilación, o en la independencia financiera, la idea es simple: acumular un patrimonio tal que, cuando dejemos de trabajar, podamos vivir de las rentas que nos den nuestras inversiones o, al menos, completar nuestra pensión con esas rentas. Sin embargo, esa idea sencilla puede llegar a complicarse dependiendo del momento del mercado que nos toque vivir. En esta entrada hemos querido reflejar cómo afecta a tu cartera el momento en que dejas de trabajar y por qué la planificación financiera es clave. El resultado puede que te sorprenda. ¿Nos acompañas?

tranquilidad financiera
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La Regla del 4%

La regla del 4% es una estrategia financiera muy extendida, que se utiliza para calcular cuánto dinero puedes retirar anualmente de tu cartera de inversión durante la jubilación, sin riesgo a gastar todos tus ahorros.

La idea es simple: Si tu cartera de inversión crece más de lo que gastas, no se acabará nunca. Pues bien, según William Bengen, la cifra que podrías gastar anualmente sin quedarte sin ahorros es ese 4%.

Igual ya estás pensando que, claro, dependiendo del tamaño de tu cartera de inversión, puede haber tres escenarios:

  1. Tu cartera es lo suficientemente grande como para vivir bien con ese 4%.
  2. Puedes vivir con ese 4% pero tendrás que ajustar tu nivel de vida.
  3. Ese 4% por sí sólo será insuficiente y tendrás que completarlo con otro ingreso.

En cualquier caso, teniendo en cuenta que la pensión de jubilación suele ser inferior al ingreso que se tiene mientras se está trabajando, y que a todos nos gustaría poder mantener el nivel de vida previo a la jubilación, vamos a considerar el caso de una persona que recibe una pensión de jubilación y que busca completarla con sus ahorros o inversiones, precisamente para no disminuir su nivel de vida.

A partir de ahí podemos hacernos varias preguntas:

  • ¿Conseguirá esta persona su objetivo sin que se le acaben los ahorros?
  • ¿Se cumplirá en ese caso la ley del 4%?
  • ¿Hasta qué punto importa la condición del mercado existente en el momento en que se jubila?

En definitiva, ¿Cómo afecta a tu cartera el momento en que dejas de trabajar?

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El riesgo de secuencia

La regla del 4% está formulada teniendo en cuenta la inflación y el rendimiento del mercado promedios. Esto nos parece normal porque son valores con los que solemos trabajar, por ejemplo, cuando hablamos del interés compuesto o de las ventajas de la indexación, consideramos el rendimiento promedio del mercado.

Pues bien, actualmente, ese rendimiento promedio está en torno al 9% anual. Nada mal, ¿no? Pero ¿significa que tu cartera va a subir todos los años un 9%?

No.

Significa que, a largo plazo, el SP500 tiene una rentabilidad del 9% de promedio, pero que año a año ese valor oscila. Unos años es mucho mayor —como en este 2024 que la rentabilidad del SP500 está cerca del 30%— y otros puede incluso ser negativa.

Y muchos ignoran o no piensan en estas variaciones, pero son muy importantes y conllevan un gran riesgo.

Y es que, en inversión, no sólo importa el rendimiento promedio, sino cuándo y cómo ocurre. Si sufres grandes caídas al principio de tu vida inversora, tu cartera tiene por delante mucho tiempo para recuperarse. Pero a la inversa, la cosa se complica. Esto se conoce como riesgo de secuencia.

Si durante tu vida inversora existe el riesgo de secuencia, en tu vida de jubilado, más aún. Si tu cartera sufre una caída importante al principio de tu retiro, le va a costar mucho recuperarse —porque, además, puede no haber reinversión— y la regla del 4% puede complicarse mucho, como veremos a continuación.


Cómo afecta a tu cartera el momento en que dejas de trabajar: Retiradas y rendimientos

Para ilustrar cómo el momento de jubilarse o de dar el paso a la independencia financiera afecta al éxito de tu cartera, vamos a comparar a dos personas:

Pedro, que se jubiló en 1990, y Laura, que se jubiló en el año 2000. Ambos se jubilan con una cartera de $200,000 y vamos a considerar 3 escenarios:

  • A = Buscan completar su pensión sacando $8.000 al año —que es el 4% de $200.000—. Y cada año ajustan esos $8000 a la inflación.
  • B = Ignoran la regla del 4%. Tienen una pensión más baja, así que en lugar de sacar $8000 al año, sacan unos $1000 al mes ajustados a la inflación.
  • C = Se ciñen rigurosamente a la regla del 4%.

Veamos qué suerte les depara…

Pedro (1990)

Pedro empezó su retiro en un momento relativamente favorable:

  • 1990-1999: Aunque tuvo un par de años malos, como 1990 (-6.5%), los rendimientos positivos durante la década compensaron. Por ejemplo, 1991 trajo un 26.3%.
  • Los años 90 fueron una fiesta en Wall Street: el S&P 500 tuvo un rendimiento espectacular durante casi toda la década.
  • Además, la inflación estaba relativamente controlada.

Escenario A

A pesar de atravesar crisis financieras y periodos de alta inflación, deja a sus descendientes una herencia suculenta:

Escenario B

Hasta los 98 no tiene problemas financieros, pero quizá en sus últimos años de vida deberá apretarse un poco el cinturón:

Escenario C

Su cartera aguanta bastante bien, conforme dice la teoría. Ahora bien, si su situación era la del escenario A y sólo necesitaba completar su pensión, todos los años en que las casillas están en verde (columna 7) ha estado sacando mucho más de lo necesario y se ha podido dar grandes lujos, mientras que los años en rojo lo ha debido pasar mal.

Si necesitaba los $1000/mes para vivir, como en el escenario B, la regla del 4% le ha sido insuficiente en la mayoría de los años (ver última columna):

Regla 4%

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Laura (2000)

Laura no tuvo tanta suerte:

  • 2000-2002: Enfrentó caídas severas del mercado, como -10.1% en 2000 y -23.3% en 2002. Esto coincidió con el inicio de sus retiradas, lo que amplificó las pérdidas.
  • Para empeorar las cosas, el impacto de retirar dinero durante mercados bajistas (cuando los activos pierden valor) destruye las bases de la cartera.

Escenario A

Aunque hubo años buenos como 2003 (+26.3%), ya era demasiado tarde para compensar la pérdida de los primeros dos años. Su portafolio cayó rápidamente, quedándose sin dinero en 2018:

Escenario B

No puede ni planteárselo, se quedaría sin dinero mucho antes que en el escenario A.

Escenario C

Aplicando rigurosamente la regla del 4% mantiene su cartera de inversión, pero como ésta se ha visto muy dañada, la mayoría de los años no le alcanza para completar su pensión como necesita:

Laura ha tenido muy mala suerte al comienzo de su jubilación y la caída inicial de valor de su cartera, le ha supuesto un resultado totalmente diferente al de Pedro.

Conclusión: No sólo importa el rendimiento promedio, sino cómo se producen los rendimientos anuales. Tener que retirar dinero en años bajistas (como Laura) puede hacer que tu portafolio no se recupere.

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¿Qué podemos hacer para protegernos?

A la vista de los resultados no queda otra que darle una vuelta a eso de la jubilación tranquila o la independencia financiera. No hay fórmula matemática ni cifra mágica que garantice que todo va a ir bien. Hay que saber y poder adaptarse a los tiempos que nos toquen vivir.

No obstante, hay cosas que podemos hacer para protegernos:

  1. Fondo de emergencia: Mantén una parte de tu dinero en fondos de renta fija a corto plazo o cash para cubrir los primeros años y evitar vender inversiones cuando el mercado cae.
  2. Adaptarse a la realidad: El gasto anual se debe ajustarse a la realidad de cada uno. Retiradas de capital en mercados bajistas pueden afectar severamente el patrimonio. En estos momentos el inversor debe ajustar las retiradas o incluso no retirar dinero de la cartera. Lo de “ahorrar para cuando vengan mal dadas” sigue vigente una vez nos jubilemos.
  3. Revisión constante: El control de las inversiones debe hacerse de manera rutinaria. Cuanto antes detectemos si algo no va como esperamos, antes podremos hacer los ajustes necesarios.
  4. Estrategias de ingreso: Usar opciones financieras o dividendos puede ayudarte a reducir la presión sobre tu cartera.
  5. Aprender a invertir: Aprender a invertir no es cuestión de tener un IQ alto, sino de tener un plan claro, disciplina y el deseo de que tu dinero trabaje para ti; cualquiera puede hacerlo si tiene la guía adecuada.

 

La tranquilidad financiera no es un sueño imposible, pero requiere planificación cuidadosa. El momento de jubilarte puede marcar la diferencia entre mantener tu estilo de vida o enfrentar problemas financieros. Acabamos de ver que cómo afecta a nuestra cartera el momento en que dejamos de trabajar y cómo usemos nuestro dinero a partir de entonces, así que debemos llegar preparados, ser realistas y planificar para el largo plazo.

Esperamos que te haya gustado la entrada.

Gracias por leernos y ¡Buenas inversiones! 😉 

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